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Andrés Vicente: Pócima de risas y lágrimas

Beberla hace que se produzca la magia del buen teatro. Esto sucede en 30 Aniversario, producción teatral del entrañable actor Andrés Vicente, quien responde sobre la cocina de su último trabajo en la escena local.


Licenciado en Producción de Medios, graduado en la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), y, anteriormente, en el prestigioso Conservatorio Nacional de Arte Dramático de Buenos Aires, Vicente hizo escuela. Aunque, su formación para desempeñarse como profesional comenzó en su hogar, a temprana edad, ya que su padre era Manuel Vicente, director en Canal 13 y Argentina Televisora Color en los años 90. Andrés trabajó, en nuestro país, como actor en cine y teatro. También en televisión, en programas exitosos y recordados como Cebollitas, La familia Benevenuto, Mesa de noticias y Aquí llegan los Manfredi, entre otros.


En el año 2000 emigró a México y ejerció, durante cuatro años, como guionista de televisión hasta que llegó a Colombia, país donde reside actualmente. Hacia el 2012, fue Jefe de Contenidos del programa de TV Gran Hermano Colombia y en mayo de 2019, viajó a Argentina, convocado por la Productora MR. Films. El motivo fue rodar como protagonista Un crack de Jorge Piwowarski, película que se estrenó por la Plataforma Amazon Prime. En este momento, nuestro entrevistado es Director de Contenidos de TriptiKo Producciones en Asociación con Lápiz Producciones, productoras que desarrollan sus actividades en la ciudad de Bogotá, Colombia.


- 30 Aniversario hizo un exitoso trayecto el año pasado, tanto es así que está nominada a los Premios ACE en dos rubros: mejor obra de teatro alternativo, por el trabajo de todo el equipo, y mejor actor, por tu labor como uno de los intérpretes. ¿El devenir de este proyecto, hace que reflexiones sobre definir tu permanencia laboral en Argentina?


En este momento es difícil prever lo que puede pasar. Mis circunstancias laborales personales en Colombia, aunque me permiten actualmente trabajar a distancia, requieren de mi presencia en algún momento. Tengo otro proyecto para realizar en Argentina, también, una obra israelita de Hanoch Levin. Adquirimos los derechos desde hace unos años y estamos decididos a realizarla en este 2022, para estrenarla y llevarla a España. Pero, para concretar la respuesta, es que al menos por este año permaneceré en Argentina con una breve estadía en Colombia. Aclaro que las nominaciones a los Premios ACE nos ponen muy felices y, en lo personal, ratifican mi decisión de haber venido a producir en nuestro país.


- ¿Qué rasgos específicos se podrían distinguir en el quehacer teatral independiente de Buenos Aires en relación al mismo circuito en México y Colombia?


El teatro independiente no tiene un desarrollo importante en México, al menos no tanto como en Colombia. Allí sí se ha expandido, notablemente en los últimos 20 años, por un crecimiento cuantitativo y cualitativo de las clases medias en las grandes ciudades. En Colombia, en su ciudad capital Bogotá, la temática de las obras está muy centrada en el desarrollo y crecimiento de tribus urbanas y su incidencia en el contexto general. También, en un mundo actual tan interrelacionado, la complejidad de las vinculaciones interpersonales y familiares juega un rol argumental muy sólido. Claro que las comparaciones son difíciles, ya que el teatro independiente en Argentina, en especial el de Buenos Aires, tiene una historia de más de 55 años, comparable a New York y Londres.


- ¿Creerías que la escasa ficción en la televisión argentina y el auge de las grandes plataformas con sus series, por ejemplo, hacen a la excelencia y ebullición del teatro local o sólo lo atribuís a la tradición de esta actividad en nuestra cultura?


No se le puede atribuir a una sola circunstancia que el teatro local crezca como parecería hacerlo en estos momentos. Especialmente Buenos Aires ha tenido al respecto, como lo decía anteriormente, una tradición muy notable. Entiendo que la apertura y el desahogo que se produce, luego de un 2020 y 2021 marcados por la pandemia, hacen que el fenómeno teatral crezca un poco. Creo sí, que las temáticas que vendrán, más allá de aquellas clásicas obras de todos los tiempos, estarán marcadas por las nuevas relaciones humanas que la pandemia está mostrándonos. También la poca ficción televisiva que se ve cada vez más reducida, aunque es un fenómeno que ya lleva muchos años, y las nuevas herramientas que se utilizan para estar en “contacto” con series, películas, música, etc., permiten que haya un espectador de más de 45 años que se acerca mucho más al teatro. Ese público tiene la necesidad de detener su mente para recibir con mayor tranquilidad un texto y no solamente acopiar imágenes tras imágenes.


- Gabriel Almirón, Pablo Peppino y vos son los autores de 30 Aniversario. ¿Podrías decirnos qué mirada sobre la paternidad tenía cada uno de ustedes, al momento de gestar la dramaturgia, y si el intercambio de sus experiencias pudo abrir una nueva visión que se sintetiza en esta particular y conmovedora historia?


Personalmente, y aunque en mi infancia de los años sesenta me crié en un hogar con ideas modernas respecto a los modelos tradicionales de familia, mi mirada sobre la paternidad también estuvo teñida por las decisiones de una generación con mandatos muy fuertes sobre el rol del hombre y la mujer. Claro que mi ejercicio individual, con tres hijos que tuve en dos matrimonios, fue cambiando y traté de entender para llevar a cabo una educación más abierta, en la medida de mis convicciones y posibilidades.


Hemos conversado mucho con Gabriel y Pablo sobre las experiencias personales y, lógicamente, todo intercambio entre nosotros fue modificando algunas pautas de la dramaturgia para arribar a un entendimiento común, superador de nuestras propias limitaciones.



- La dupla laboral que conforman con Almirón es notable. ¿Se conocen desde que eran estudiantes, en el Conservatorio Nacional de Arte Dramático, o es una construcción profesional de largas charlas comiendo, como sucede en la obra? ¿Cómo trabajaron el vínculo, que necesita la ficción, para encantar al público?


Con Gabriel cursamos el Conservatorio Nacional en épocas diferentes, de hecho soy mayor y egresé muchos años antes que él. Pero claro que el ser formado en un ámbito académico parecido nos llevó a entendernos en un lenguaje común, más allá de nuestro desarrollo profesional individual. Ser egresados del Conservatorio es un elemento distintivo, que nos enorgullece y nos lleva a entendernos más fácil. El vínculo, además, se fue forjando en la coincidencia de una búsqueda común que tiene que ver con nuestras propias ideas, a través de largas charlas, y de ir descubriéndonos como hombres con nuestras limitaciones. Lamentablemente no pudimos comer como sucede en 30 Aniversario, ya que parte de nuestra construcción argumental se fue dando en plena pandemia con computadora de por medio, Gaby en Argentina y yo en Colombia.


- ¿De qué forma interviene, en el conflicto que quisieron contar, el tercer personaje y qué características interpretativas encontraron en Rosario García Coni, la actriz que incorporaron para ese rol?


Ese tercer personaje es el nexo común entre los personajes nuestros. Representa lo que nos pasa como hombres maduros al observar el mundo de hoy y el rol de independencia que la mujer moderna toma en nuestras sociedades. Es la contradicción entre el “aparente” open mind de estos dos hombres y el mandato machista de nuestra generación, que comenté anteriormente. Durante el año 2021, la labor femenina la llevó a cabo Daniela Nirenberg que tuvo que dejar la obra porque estaba embarazada en su vida real y ya no podía continuar. A ella la suplantó Rosario García Coni y, más allá de las diferentes características actorales de ambas actrices, lo que buscábamos era una personalidad fuerte, con la capacidad de incorporar un doble elemento interior que la llevara, también, a trabajar las contradicciones de su personaje.


- Marcelo Serre, actor avezado, debuta como director. ¿Qué enfoque personal, que los autores no hubieran delineado en la cimentación del texto, pudo aportar él con el diseño de la puesta en escena y la dirección de actores?


La visión de Marcelo fue fundamental en esta aventura. Sabía personalmente, cuando hablé con él para que asumiera este desafío, que sumaría, que nos iba a dar su impronta personal para mejorar lo escrito. De hecho, la presencia de la música y las canciones no estaban en el texto original y, como un elemento más, aportaron mucho al desarrollo dramático. Su dirección actoral fue muy precisa, entendiendo los diferentes abordajes que teníamos como actores y respetando los tiempos internos de cada uno, pero llevándonos a perspectivas y destinos muy diferentes a los pensados al principio de los ensayos.


- Es inminente el reestreno de 30 Aniversario. ¿Qué espera el grupo de trabajo de esta nueva etapa y qué quisieras destacar para invitar a quienes no la hayan disfrutado aún?


Esta nueva etapa, seguramente, va a ser de mayor crecimiento. Se acumula todo lo vivido durante el 2021, funciones en Buenos Aires y la posterior gira que hicimos por el interior del país. Al público le digo que esta obra nos habla de lo distinto, de lo nuevo, de la soledad, del amor, de los encuentros y desencuentros, del futuro. En definitiva, de la mirada diferente que el mundo moderno nos propone.


30 Aniversario. Reestreno el 18 de febrero. Funciones los viernes a las 22.30 hs. en Teatro Border (Godoy Cruz 1838, CABA). Entradas por Alternativa Teatral.
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