top of page

Hollywood: El poder político de las imágenes

Por Agustín Valdez


Hollywood es una fábrica de historias. La tierra de los sueños, donde todo es posible, ocupa un lugar privilegiado en la cultura popular desde sus comienzos como la meca del cine estadounidense y, por extensión, mundial. Numerosas películas y series de televisión han abordado críticamente esta maquinaria feroz de producción cinematográfica, su lado oscuro y sus cuestionables efectos. Algunas de estas flechas fueron disparadas desde las trincheras del cine independiente, como en Mulholland Drive (David Lynch, 2001) pero también producciones clásicas e innegablemente hollywoodenses en sustancia y estilo como Sunset Boulevard (Billy Wilder, 1950) han mirado críticamente a su creador.


La última producción de Ryan Murphy y Janet Mock (American Horror Story, Pose, Glee), que se puede ver completa en Netflix sin necesidad de esperar una nueva temporada, es a la vez una carta de amor al Hollywood clásico y un dardo envenenado a sus aspectos más problemáticos. Sin embargo, y esto distingue a la serie notablemente, las críticas no se agotan en una mera exposición del racismo, la homofobia y la misoginia que imperaba (y que aún persiste en menor grado) en la tierra de los sueños. En lugar de simplemente desnudar las fallas del sistema, Murphy y Mock idean una solución: un reimagining, una ucronía. Una historia de lo que pudo ser.


La trama central de Hollywood gira en torno a una película imaginaria, Meg, y las dificultades que conlleva su producción. ¿Y por qué es tan difícil realizar este film? Por el simple hecho de que, en plena década del ‘50, en tiempos de segregación racial explícita en Estados Unidos, la protagonista es una mujer negra. A partir de esa premisa la miniserie muestra las vidas públicas y privadas de los actores, los productores, el guionista, el director y otros involucrados en el proyecto.


Aparecen en la historia tanto personas que existieron y formaron parte importante del jet set de la época, como por ejemplo el célebre actor Rock Hudson, como otras que no. La mayor parte de los personajes son mujeres, negros, judíos, homosexuales, las grandes otredades de Estados Unidos (y tal vez de todo Occidente). Son la principal fuerza laboral y creativa de la industria, pero no gozan del privilegio de ver sus historias reflejadas en la gran pantalla o de ocupar lugares de mando y reconocimiento en los estudios.


La serie imagina un mundo paralelo, un gran ¿y si...? En esta historia que jamás ocurrió una mujer llega a conducir un estudio de cine, una joven negra protagoniza una película taquillera y una pareja gay se toma valientemente de la mano en la ceremonia de los Oscar frente a una prensa desconcertada. En esta serie Rock Hudson sale del closet en los comienzos de su carrera y no luego de morir de sida en los 80 como verdaderamente ocurrió. Todo esto es una mentira. Porque lo que pasaba en realidad en el Hollywood de los años 50 era algo muy distinto. El Código Hays imponía una estricta censura en cuanto a qué se podía y qué no mostrar en una película. La pareja blanca-heterosexual de oficinista y ama de casa era presentada como el único ideal posible, dejando miles de experiencias huérfanas de representación. La industria cultural que es Hollywood contribuía como pocas a mantener ese status-quo a pesar de sostenerse con trabajadores y trabajadoras que distaban mucho de ese modelo de vida.


Todo en esta miniserie es una gran fantasía, una ilusión por momentos un poco demasiado naif e idílica que transcurre en un universo paralelo. Hollywood es una reivindicación del arte popular, del cine industrial y comercial que sin tener demasiadas pretensiones artísticas puede sin embargo, en su faceta de consumo masivo, promover cambios positivos en la sociedad. La representación de las minorías en la gran pantalla es muchas veces la puerta de entrada a la empatía y el reconocimiento de esos otros como personas. Hoy esto parece un lugar común pero en 1950 era casi impensable. Y es justamente por eso que lo que la serie hace es tan importante: reescribiendo el pasado es posible problematizarlo y pensar en el mundo que queremos hoy y para el futuro.



Ficha técnica: Hollywood

  • Año: 2020

  • Género: Drama

  • Creadores: Ryan Murphy y Ian Brennan

  • Elenco: David Corenswet, Darren Criss, Laura Harrier, Joe Mantello, Dylan McDermott, Jake Picking, Jeremy Pope, Holland Taylor, Samara Weaving, Jim Parsons y Patti LuPone

  • País de origen: Estados Unidos

  • Idioma: Inglés

  • Número de episodios: 7

  • Producción: Todd Nenninger, Lou Eyrich y Eryn Krueger Mekash

  • Cinematografía: Simon Dennis y Blake McClure

  • Editores: Butch Wertman, Andrew Groves, Suzanne Spangler y Lousine Shamamian


29 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page